"Cuántas veces me pregunto si esto no es más que escritura, en un tiempo en que corremos al engaño entre ecuaciones infalibles y máquinas de conformismos."
Julio Cortazar, Rayuela, capítulo 73.
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viernes, 14 de diciembre de 2012

la insoportable dificultad de ser diferente


En un mundo de plástico todo está en su sitio y todo debe estar en su sitio. Todo es como es y siendo como es todo es perfecto. Somos ricos, felices, guapos, nos lo pasamos bien, tenemos todo lo que nos venden en las series televisivas de color pastel.



Pero si algo desentona se desmonta el mundo perfecto. Si algo es distinto es imposible. No puede ser. Hay que arreglarlo y si no se puede arreglar hay que expulsarlo del mundo perfecto, tan perfecto como si fuera de plástico.


Mintras tanto nos hacemos daño, mucho daño, mientras escapamos sin saber hacia donde, viviendo la diferencia como una desgracia. Como si otras "perfecciones" no fueran posibles, no tuvieran cabida en nuestro mundo "perfecto".




martes, 27 de noviembre de 2012

Volcanes


Rúnar Rúnarsson, Eldfjall (Volcán), 2011

Una historia de tristeza, amargura, desarraigo, y de vacío absoluto

 

El volcán que expulsa a una familia de su pequeña isla les expulsa también del entorno seguro, acogedor, en el que se adentran las raíces de las personas y de las familias. El desarraigo de quien pierde todas las referencias, que se sumerge en una ocupación degradante en la que para ser alguien tiene que "hacerse respetar", tiene que "hacer que le teman" y que le convierte en un ser amargado, desgraciado y sobre todo vacío.


Un ser que hace sufrir a quienes más quiere o quería. Una persona amargada que amarga lo que le rodea y que no encuentra ninguna salida a su amargura porque no sabe donde está, qué tiene, qué le pasa. Su vida se va vaciando hasta que llega a estar totalmente vacía.


Un hecho traumático, duro, difícil es la ocasión para que salgan otras cosas de dentro de esta persona amargada, sola, triste, abandonada por todos pero sobre todo por ella misma. El volcán siempre está presente en la vida de algunos. El volcán que nos expulsa de nuestra tierra, de nosotros mismos y el volcán que nos empuja hacia nuestra tierra y hacia nosotros mismos.


Lo que cuesta entender es cómo un joven de tan solo 35 años, Runar Rúnarsson, ha podido abordar una historia como ésta y hacerlo con tanta sensibilidad. Ha debido de tener experiencias difíciles, o al menos ha debido de ser testigo de ellas en otras personas durante su corta vida.










sábado, 3 de noviembre de 2012

Je t'aime... d'amour!

Pobre Ugolin... que buscó su fortuna haciendo desgraciados a otros, casi sin quererlo pero sabiendo que lo hacía, que en el mismo pecado tuvo la penitencia y que amó "de amor" a quien le despreciaba, a quien tanto daño había hecho y a quien quiso ofrecer la reparación del mal cuando ya era demasiado tarde.

Pobre Galinette... y pobres Manon, Papet,  Jean de Florette, pobres gentes vapuleadas por la costumbre de callar, por la costumbre de despreciar a los forasteros, por la costumbre de odiar a los vecinos, por la costumbre de engrandecer el linaje... vapuleadas por una tierra dura y áspera en la que el agua llega a ser una obsesión... El agua de las colinas...

 Ugolin en la segunda parte de la película de Pagnol (1953)


Marcel Pagnol hizo una larga película, que dividió en dos partes, a comienzos de los años cincuenta, "Manon des sources". Algunos años más tarde, Pagnol convirtió su película en una novela, también en dos partes. "L'eau des colines I, Jean de Florette" y "L'eau des colines II, Manon des sources".

Si Pagnol convirtió en novela su película, en 1986, Claude Berri convirtió en película la novela de Pagnol. Dos películas que correspondían con gran precisión con las dos partes de la novela de Pagnol.


Yves Montand y Daniel Auteuil encarnan magistralmente al Papet y a Ugolin.
 Una joven y guapísima Emmanuelle Béart encarna a Manon, la pastora de las colinas,
la hija de Jean de Florette

 Pobre Ugolin...

Portrait von Ugolino della Gherardesca; Stich aus Lavaters Physiognomischen Fragmenten.
Johann Caspar Lavater: Physiognomische Fragmente. 1775-1778.
Ugolino della Gherardesca, conde de Donoratico, fue un noble y comandante naval de la ciudad italiana de Pisa que vivió en el siglo XIII. 
Este personaje debe su fama a Dante, que en su Divina Comedia lo sitúa en el último círculo del infierno (cantos XXXII y XXXIII). En un terrible pasaje que el poeta inglés Walter S. Landor califició como las treinta mejores líneas de toda la poesía, se ve al conde Ugolino mordiendo la cabeza del obispo Ruggieri.

En la Comedia, Ugolino explica a Dante como los prisioneros murieron lentamente de inanición, y antes de morir, sus hijos le pidieron que se comiera sus cuerpos («Padre: más corto será el duelo si comes de nosotros: Tú que vestiste nuestra carne, desnúdala si quieres»). Finalmente, Ugolino dice que «el hambre pudo más que el dolor». Así, de la frase deliberadamente ambigua puede entenderse que el conde murió de hambre antes que de pena, aunque la interpretación más popular es que Ugolino acabó comiéndose los cuerpos de sus hijos y nietos. Por este motivo, se le conoce como «el Conde Caníbal», y a menudo se le representa mordiéndose sus propios dedos. 



lunes, 22 de octubre de 2012

Monsieur Raimu est un génie. 1930. Marcel Pagnol

Marcel Pagnol y "La trilogie Marseillaise"

Marcel Pagnol escribía para el teatro cuando descubrió "le cinéma parlant" y consiguó llevar al cine dos de sus obras teatrales: "Marius" y "Fanny". Las películas fueron dirigidas por Alexander Korda y por Marc Allégret respectivamente. Finalmente, y ya directamente para el cine, Marcel Pagnol escribió la tercera parte de esta trilogía que dirigió él mismo: "César".

Cuando vemos estas películas de comienzos del cine hablado nos damos cuenta de la importancia que tenía el "parlant". Los extraordinarios diálogos concebidos por Pagnol y la presencia de auténticos actores como Raimu nos enganchan a un cine diferente que no podemos dejar de ver y volver a ver e incluso de escuchar una y otra vez.

La ternura de unas historias tejidas con unos personajes entrañables cuyas vidas transcurren a la orilla del Mediterráneo en el puerto viejo de Marsella, en el que se puede ver el transbordador construido algunos años más tarde que el de Portugalete y desgraciadamente desaparecido tras ser bombardeado durante la "segunda guerra mundial".

Como a César durante la famosa partida de cartas de la primera de las películas, a nosotros también se nos parte el corazón ("tu me fends le coeur") con esta historia en la que los protagonistas, Marius y Fanny, quedan ocultos tras un ligero velo por la imponente presencia del personaje interpretado por  Raimu.

César-Raimu dibujado por el genial Uderzo en el episodio de Astérix "Le Tour de Gaule" cuando Asterix y Obelix visitan Marsella.

La partie de cartes


En determinado momento de la obra teatral de Pagnol, mientras los amores entre Marius y Fanny van poco a poco convirtiéndose en los protagonistas de la historia, tiene lugar la famosa escena de la partida de cartas en la que están presentes César, Monsieur Brun, Panisse y el capitán Escartefigue.

Durante uno de los ensayos, Marcel Pagnol le informó a Raimu que había decidido suprimir esta escena y cambiarla por una escena de amor entre Marius y Fanny, ya que la partida de cartas le parecía demasiado grotesca y rompía el hilo de la historia. Raimu, que pensaba que aquel era un momento importante dentro del conjunto, no dijo nada, pero poco después reunió  a todos los actores y decidió hacer algunas modificaciones en la escena que Pagnol quería suprimir, descartando la escena de amor prevista por éste. Durante el ensayo general los actores representaron ante Pagnol la nueva versión de la partida de cartas. Pagnol no dijo absolutamente nada, pero al finalizar el ensayo se dirigió al camerino de Raimu y con un lápiz de maquillaje escribió en la pared: "Monsieur Raimu est un génie. 1930. Marcel Pagnol"

Cézanne, "La partie de cartes"

domingo, 30 de septiembre de 2012

et je sentis que je l'en aimais davantage...

La gloire de mon père



La gloire de mon père (Yves Robert, 1990)
Basada en la novela autobiográfica de Marcel Pagnol con el mismo título.

Marcel Pagnol, escritor y cineasta, nos dejó algunas pequeñas joyas literarias y cinematográficas. Algunas de sus películas las convirtió él mismo en novelas y algunas de sus obras literarias han sido llevadas al cine por otros, como en este caso en el que Yves Robert nos ofrece la adaptación de estos pequeños y entrañables recuerdos de infancia de Marcel Pagnol centrados en la figura de su padre.


Garlaban, c'est une énorme tour de roches bleues… elle monte très haut dans le ciel de Provence


Montañas y campos de La Provenza en donde nació Marcel Pagnol son el escenario de la mayor parte de sus obras literarias y de sus películas.

A través de la mirada atenta del niño que fue Marcel Pagnol, sus textos y las imágenes de Yves Robert nos sumergen en un mundo sencillo en el que los padres también tienen que ser protegidos por sus hijos, en el que los maestros también aprenden de los rústicos y en el que los expertos en ángeles dan lecciones de zoología.


La fontaine parlait toute seule…

Caccabis Saxatilis (Alectoris Graeca o Perdiz Griega), llamada Bartavelle en Provenza.
Vous avez là un vieux mâle, et une poule de deux ans...

La vanidad es el vicio más ridículo, pero todos terminamos cayendo en él y el pequeño Marcel sufre cuando ve a su padre pecar de este vicio contra el que él mismo le había prevenido. Marcel comprende que ha sorprendido a su padre en un "flagrante delito de humanidad". Esto hace que aún le quiera más.


Vous avez posé avec un poisson? 
Quel manque de dignité ! De tous les vices, la vanité est décidément le plus ridicule ! 


J'avais surpris mon cher surhomme en flagrant délit d'humanité : je sentis que je l'en aimais davantage.


Et dans mes petits poings sanglants d'où pendaient quatre ailes dorées, je haussais vers le ciel la gloire de mon père en face du soleil couchant…



Quién no ha pensado alguna vez, tras experimentar la proximidad con la naturaleza, en renunciar a todo, a la vida fácil, para convertirse en ermitaño, como lo hizo Marcel Pagnol en su imaginación infantil...




domingo, 22 de julio de 2012

¿Por qué son de color violeta los montes de Kioto?

Siempre hay una manera de escapar. Si sabes hacerte lo bastante pequeña, tan pequeña como un gusano. (Joyce Carol Oates, La hija del sepulturero)



¿Por qué son de color violeta los montes de Kioto?
… son del color del flan de azukis
(Yasujiro Ozu, Las hermanas Munakata, 1950)



Renée Michel, el erizo,  ha encontrado el escondite perfecto. Un interior rico, lleno de vida, elegante recubierto por una piel llena de espinas punzantes que impiden que los demás penetren en él y lo descubran. Renée Michel ha encontrado la forma de vivir sin tener que terminar dentro de una pecera como los vecinos de la casa de ricos burgueses en la que trabaja como portera. Se ha hecho pequeña dentro de su rincón y se ha construido un mundo con su gato León, sus libros, su té y su chocolate negro que sabe diferente según la manera de comerlo…



Todas las familias felices se parecen. Pero las desgraciadas lo son cada una a su manera. Esta cita de Ana Karenina es la clave del descubrimiento. Ana Karenina y Las hermanas Munakata acercan a la malhumorada, arisca y descuidada portera de un inmueble de ricos burgueses para quienes su existencia pasa absolutamente desapercibida, y al elegante, culto y rico japonés que, a través de una mirada en la que las sobras son más importantes que las luces, descubre el rico y elegante interior de "el erizo".





martes, 5 de junio de 2012

La eternidad y un día


La eternidad y un día, Theodoros Angelopoulos, 1998

Toda la eternidad por delante y un largo día para prepararse y para recuperar toda una vida vivida en un permanente exilio.



Angelopoulos imprime en sus películas una constante sensación de nostalgia. Cielo y tierra se funden y entre ambos surgen las pequeñas figuras humanas que buscan un lugar en la tierra y en el cielo.



Toda una vida se concentra en un día lleno de nostalgia de eternidad.



Ante nosotros tenemos toda una eternidad llena de nostalgia por las películas que Angelopoulos dejó sin hacer.