Una cita en Bray: una cita en el cine
Una cita para compartir ensueños. Una cita con el cine y con la literatura, porque el cine y la literatura acercan hasta nosotros imágenes que evocan nuestros recuerdos, nuestras ensoñaciones y nuestras sensaciones presentes, pasadas y futuras. Porque en el cine y la literatura las realidades parecen de ficción y las ficciones parecen reales diluyendo las fronteras entre el sueño y la realidad.
Buscar
sábado, 7 de abril de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
J. Edgar de Clint Eastwood
De cómo la policía más poderosa del mundo estuvo durante medio siglo en manos de un narcisista, homosexual reprimido, con delirios de grandeza y obsesionado con eliminar el mal del mundo. La verdad es que Clint Eastwood no me gusta nada. Como J. Edgar también se cree que es "de los buenos". Se ve que ha querido emular la genialidad de Orson Welles en Ciudadano Kane, pero para eso hay que ser un genio como Orson Welles y Clint Eastwood no deja de ser un vaquero "machote" y arrogante como sus personajes...
martes, 3 de abril de 2012
Casa de lava. Almas anónimas con nombre propio
Las pequeñas islas volcánicas de Cabo Verde, frente a la costa de Senegal, son una casa de lava para quienes viven en ellas. Gentes de varios colores, olores y sabores viven en esta que es su casa de lava. Islas en las que sólo hay lava y mar por todas partes. Quienes viven aquí descienden de esclavos y de esclavistas, una rara mezcla que crea una rara diversidad. Fueron islas despobladas hasta la llegada de los portugueses que establecieron en ellas un centro de trata de esclavos. Hoy viven en ellas sus descendientes, descendientes de esclavos y de esclavistas.
Todo su afán es huir para recalar en el paraíso prometido de los miserables barrios de las afueras de Lisboa, y desde allí hacia ninguna parte, hacia el vacío. Leao viaja desde el vacío al que se lanzó en Lisboa al vacío del coma y al vacío de un mundo de lava en el que la música puede ser el único consuelo. A Leao le acompaña Mariana, la enfermera que le cuida y que también hace su viaje desde el vacío de una vida vacía hacia el vacío de la casa de lava. Almas vacías que miran hacia un infinito cercano con su mirada perdida en el vacío infinito, en el vacío que lo envuelve todo.
Pedro Costa nos regala una nueva mirada hacia el vacío de unas almas sin pasado, sin presente y sin futuro. Almas anónimas pero con nombre propio: Leao, Mariana, Edite, Tano, Kilim, Nhelas, Bassoé, Bassora, Tina, Alina…
Nacer viejo y morir niño, raro camino el recorrido por Bassoé, quien con su música acompaña a las voces calladas de los habitantes de esta casa de lava.
domingo, 1 de abril de 2012
¿Hasta dónde llega la codicia humana?

martes, 27 de marzo de 2012
Antonio Tabucchi In memoriam
Fotogramas de la película "Sostiene Pereira" (Roberto Faenza, 1995), adaptación de la preciosa novelita de igual título de Antonio Tabucchi. Mastroianni borda en esta película uno de sus últimos trabajos para el cine.
Leí hace muchos años las "hipocondrías, insomnios, impaciencias, desazones" de las breves páginas de lo que considero una auténtica joya, las "astillas a la deriva, supervivientes de un todo que nunca ha existido...", recogidas bajo el sugerente título de "Los volátiles del Beato Angélico". Inicié un camino nuevo para mí y desde entonces he vuelto con placer a Tabucchi siempre que he podido.
Del blog letrasminusculas copiamos estas hermosas palabras:
Antes de afeitarse el bigotito, Antonio Tabucchi (Vecchiano, 1943) se parecía un poco a Fernando Pessoa. Llevaba gafitas redondas y parecía un ser inofensivo e insignificante, apenas un contable pacífico y esforzado. Cuentan que a Tabucchi le cambió la vida un viaje: un día, cuando era muy joven, se cogió un Fiat 500 y se marchó a Portugal. Desde entonces le obsesionó la incierta luz de Lisboa, a veces desafiante y a veces triste.
Muchos españoles conocimos a Tabucchi cuando se inventó aquel monumento literario sobre un viejo, escéptico y cansado periodista portugués, Pereira, que un día, para su propio asombro, se descubrió valiente, ético, invencible, casi gigantesco. ‘Sostiene Pereira’ fue traducido a cuarenta idiomas, vendió millones de ejemplares y cautivó a medio mundo…, pero el auténtico Tabucchi ya estaba condensado(incluso ferozmente condensado) en un puñado de obritas anteriores, minúsculas e insondables: en los bellísimos renglones del ‘Requiem’ o del ‘Nocturno hindú’ se deslizaba un autor original, sutil, profundo y evocador.
Estas novelas, tan breves que parecen esencias, rompen incluso con su primera obra (‘Plaza de Italia’), que aquí llegó muy tarde, haciendo un pequeño lío bibliográfico a sus seguidores, y que todavía resultaba demasiado tributaria del realismo mágico, como si don Antonio, al principio, hubiese querido convertirse enel García Márquez de las villas toscanas.
Antonio Tabucchi murió el domingo en Lisboa. Los obituarios hablaron de los premios que obtuvo, del triunfo arrollador que cosechó su ‘Sostiene Pereira’, de sus últimas batallas contra Berlusconi. Yo, en cambio, les propongo que vayan a una librería (o a una biblioteca) y cojan alguna de esas novelitas que precedieron a su enorme éxito de ventas y que aquí, en España, se publicaron de tapadillo. Disfrútenlas a sorbos lentos, sin reloj, sin siquiera pretender entenderlo todo.
lunes, 26 de marzo de 2012
Si Belles... Si elles. El amor y las mujeres



Pero hay una forma de hacer las cosas que es de mujeres... enfrentar aquello contra lo que no se puede luchar con resignación positiva, buscando cartas de amor en los papeles tirados por la calle, consolándose con los sueños, haciéndose un cosido de urgencia, riendo y comiendo una tarta que nunca comería su destinatario, arreglando el peinado de aquel oscuro objeto del deseo... respuestas diferentes pero casi siempre aceptadas de forma positiva.
sábado, 17 de marzo de 2012
de guerras y soledades













