"Cuántas veces me pregunto si esto no es más que escritura, en un tiempo en que corremos al engaño entre ecuaciones infalibles y máquinas de conformismos."
Julio Cortazar, Rayuela, capítulo 73.
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martes, 25 de diciembre de 2012

Eva se llama Amanda y es algo más que una costilla

Las comedias de Cukor hablan mucho más de lo que puede parecer. No paran de enviarnos mensajes. Cukor tenía la capacidad de hacernos pasar un buen rato mientras nos confrontaba con situaciones "normales" no tan normales. Sus mensajes ocultos son muy diferentes de los habituales en el cine de su misma época y de otras épocas. Una de las constantes del cine de Cukor son las mujeres, mujeres que desentonan en la sociedad patriarcal en la que viven inmersas.

 
Cuando las mujeres no son más que una simple costilla... no se les puede considerar como a los hombres. A un hombre se le disculpan ciertas pequeñeces como la infidelidad, y si su mujer es infiel se comprende que en un arranque de ira dispare contra ella. Pero una mujer infiel a su marido!!! qué barbaridad!! se merece lo que le pueda pasar, pero si su marido le es infiel... tiene que entenderlo. Si se le ocurre disparar contra él y contra su amante es una asesina y debe pagar por ello.

 La misma ley que se aplica implacable contra una mujer resulta indulgente con un hombre.

Hasta las palabras establecen diferencias. La misma palabra tiene connotaciones positivas si se aplica a un hombre y negativas si se aplica a una mujer. Una mujer pública es una puta, pero un hombre público es un personaje relevante de la política o de las finanzas.


Judy Holliday interpreta en esta película el papel de la esposa engañada que dispara contra su marido y su amante. Como siempre. Fantástica actriz.