... porque quienes fueron víctimas, ahora son los verdugos...
... porque quienes padecieron el antisemitismo son los nuevos antisemitas... (los palestinos también son un pueblo semita y hoy son perseguidos y asesinados por sus vecinos israelís)
... porque el victimismo de los judíos se ha convertido en el arma arrojadiza contra quienes no tienen derecho ni siquiera a ser víctimas... porque no tienen derecho a nada...
"¡Dios nos guarde de los mártires supervivientes!" (Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 145)
Y mientras tanto... nosotros callamos...
Una cita en Bray: una cita en el cine
Una cita para compartir ensueños. Una cita con el cine y con la literatura, porque el cine y la literatura acercan hasta nosotros imágenes que evocan nuestros recuerdos, nuestras ensoñaciones y nuestras sensaciones presentes, pasadas y futuras. Porque en el cine y la literatura las realidades parecen de ficción y las ficciones parecen reales diluyendo las fronteras entre el sueño y la realidad.
"Cuántas veces me pregunto si esto no es más que escritura, en un tiempo en que corremos al engaño entre ecuaciones infalibles y máquinas de conformismos."
Julio Cortazar, Rayuela, capítulo 73.
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lunes, 18 de noviembre de 2013
domingo, 17 de noviembre de 2013
prisionero del paraíso
La construcción de la gran mentira
Kurt Gerron, nacido en Berlín en 1897, era judío. Fue médico, pero abandonó esta profesión por la farándula. Fue actor de teatro, de comedias, cantante de cabaret, de cine, escenógrafoy director de cine. Alcanzó una gran fama en el Berlín de los años veinte y comienzos de los treinta del pasado siglo. El nacionalsocialismo le pareció una payasada que pronto pasaría de largo sin consecuencias. Nunca creyó que aquello pudiera durar mucho, ni siquiera cuando ya empezaba a durar demasiado. Tuvo que huir de Alemania, primero a París y después a Holanda. Rechazó en varias ocasiones diversas ofertas de Hollywood. Terminó siendo detenido y deportado al campo de concentración al que los nazis destinaron a una gran parte de los judíos europeos vinculados al mundo del arte, de la cultura y de la ciencia: Theresienstadt.
Allí malvivió durante algún tiempo hasta que Goebels decidió que había que vender a Europa y América una imagen amable de los campos de concentración. No podían tolerar todas las barbaridades que ya se empezaban a decir sobre el trato que dispensaban a los judíos. El horror de la vida en Theresienstadt se tenía que convertir en la imagen del paraíso. Kurt Gerron, prisionero en Theresienstadt, fue elegido a mediados de 1944 para dirigir la película sobre el paraíso de los judíos. La película se titularía: "El Führer regala a los judíos una ciudad".
Kurt Gerron fue el prisionero de aquel paraíso que sólo existía en la ficción que él tenía que llevar a la pantalla. En Theresienstadt el objetivo era sobrevivir, y para sobrevivir había que hacer todo lo que fuera necesario, desde confeccionar las listas de los pasajeros de los transportes casi diarios hacia Auschwitz... hasta dirigir una película si así era requerido. Kurt Gerron se encontró con un problema insalvable: los prisioneros del campo fueron bien vestidos y bien alimentados para la película, pero no consiguió que desapareciese de su mirada el horror...
A los pocos días de terminar su película, Kurt Gerron fue enviado a Auschwitz y gaseado nada más llegar.
La película completa con subtítulos en castellano se puede ver en youtube
Sobre el campo de Theresienstadt
Un emperador en el ghetto de Terezin
Pinceladas de sueños rotos
El silencio de Terezin
Theresienstadt, el horror encubierto
La película completa con subtítulos en castellano se puede ver en youtube
Sobre el campo de Theresienstadt
Un emperador en el ghetto de Terezin
Pinceladas de sueños rotos
El silencio de Terezin
Theresienstadt, el horror encubierto
sábado, 16 de noviembre de 2013
Fire
El fuego de la pasión, el fuego de la vida, es el fuego en el que arden las tradiciones que nos esclavizan.
De nuevo, Mehta, nos permite lanzar una mirada reflexiva a la vida de las mujeres en una sociedad patriarcal, como todas, pero con rasgos aún más acentuados, la sociedad clasista y patriarcal de la India, que se ve regulada por tradiciones destinadas a esclavizarlas en todos los aspectos.
Las mujeres no tienen ningún derecho a opinar, a decidir, y ni siquiera a sentir ni a desear...
jueves, 14 de noviembre de 2013
va, vis et deviens
Un cuento de amor oriental, plagado de simbolismos y tratado con la habitual ternura de su director. El amor de la madre que se separa voluntariamente de su hijo para que pueda vivir y pueda ser algo más que un niño muerto más. El amor de un hijo que camina descalzo para sentir la tierra que le comunica con su madre a la que habla mirando a la luna y a la que escribe cartas que nunca recibirá.
Amor y comprensión que puebla la vida de Shlomo entre la indiferencia, la incomprensión e incluso el odio de quienes no pueden amar ni comprender porque están dominados por las ideologías o por las religiones, que no dejan de ser ideologías.
El poder del círculo
viernes, 8 de noviembre de 2013
Katyn: la verdad de los vencedores
Porque "la historia" y "la verdad" siempre, siempre, siempre es patrimonio de los vencedores
Porque la verdad no existe. Porque la historia es un cuento que siempre tiene las moralejas que les interesan a quienes lo escriben, y quienes lo escriben son siempre los únicos que pueden hacerlo: los vencedores.
Siempre me duermo en las películas de guerra, en las de buenos y malos... pero con ésta, a pesar de que dura casi dos horas, no me dormí ni un segundo.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Water - poesía sufriente
Destellos de belleza de amor, de solidaridad y de esperanza en un mundo cruel lleno de injusticias, de dolor y de sufrimiento.
La religión utilizada como medio para oprimir, dominar y subyugar. No es algo nuevo ni característico de alguna extraña cultura. En las sociedades patriarcales, todas las sociedades humanas conocidas incluida la nuestra, la mujer es un ser inferior que debe estar sometida al hombre. Un sometimiento legitimado por medio de leyes, de costumbres y de normas religiosas.
En la India las viudas son expulsadas a los márgenes y obligadas a malvivir de la caridad.
Las víctimas colaboran con los verdugos, pero no siempre. A veces las víctimas también se ayudan y este es el resquicio por el que se cuela la esperanza.
Y siempre presente el agua. Agua que fluye, que acompaña, que arrastra y que, como a Ofelia, ofrece una forma de escape, de huir hacia la paz de la muerte, la única paz que pueden encontrar quienes no han encontrado en la vida más que sufrimiento y dolor, surcado a veces por pequeños destellos de felicidad intuída, pero imposible e inalcanzable.
La religión utilizada como medio para oprimir, dominar y subyugar. No es algo nuevo ni característico de alguna extraña cultura. En las sociedades patriarcales, todas las sociedades humanas conocidas incluida la nuestra, la mujer es un ser inferior que debe estar sometida al hombre. Un sometimiento legitimado por medio de leyes, de costumbres y de normas religiosas.
En la India las viudas son expulsadas a los márgenes y obligadas a malvivir de la caridad.
Las víctimas colaboran con los verdugos, pero no siempre. A veces las víctimas también se ayudan y este es el resquicio por el que se cuela la esperanza.
Y siempre presente el agua. Agua que fluye, que acompaña, que arrastra y que, como a Ofelia, ofrece una forma de escape, de huir hacia la paz de la muerte, la única paz que pueden encontrar quienes no han encontrado en la vida más que sufrimiento y dolor, surcado a veces por pequeños destellos de felicidad intuída, pero imposible e inalcanzable.
lunes, 4 de noviembre de 2013
secuelas - Poklosie
exilio, memoria y culpa... porque luchar contra el olvido también tiene secuelas
A veces, muchas veces, casi siempre, preferimos olvidar para no tener que recordar que nuestras manos también están manchadas de sangre, que todos somos culpables.
Los viejos odios y el horror no terminaron, no terminan y parece que nunca terminarán... Nos conviene encontrar culpables para no tener que asumir nuestras culpas, porque en el fondo sabemos que todos somos culpables.
A veces, muchas veces, casi siempre, preferimos olvidar para no tener que recordar que nuestras manos también están manchadas de sangre, que todos somos culpables.
Los viejos odios y el horror no terminaron, no terminan y parece que nunca terminarán... Nos conviene encontrar culpables para no tener que asumir nuestras culpas, porque en el fondo sabemos que todos somos culpables.
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